9 ago 2020

NARRACIÓN REFLEXIVA SOBRE EL ROL DEL MAESTRO EN LA EDUCACIÓN DISTANCIA

Los primeros años de vida en el ser humano, son fundamentales para fijar los cimientos que necesitará a lo largo de su desarrollo en la etapa infantil estando predispuestos al aprendizaje de manera permanente y según mi experiencia considero a los niños y niñas como esponjitas que absorben todo aquello que se manifiesta a su alrededor, por ejemplo, lenguaje, actitudes y otros. Por ello, los aprendizajes en el nivel inicial, se basan en la experiencia directa partiendo de los saberes previos, mediante los cuales no solo tiene en cuenta sus conocimientos, sino también demuestra sus habilidades para el desarrollo de las capacidades que durante su vida lo harán una persona competente. Esta práctica pedagógica se ha dado, a lo largo de los años, de manera presencial, teniendo siempre los recursos y materiales al alcance de los niños para que puedan observar, manipular y experimentar con el objeto de descubrir y obtener nuevos aprendizajes.

Actualmente, debido a la pandemia ocasionada por el COVID-19, la educación ha sufrido un cambio radical, la modalidad a distancia. Es decir, que de las aulas presenciales pasamos a las aulas virtuales. Este cambio, ha traído consigo una serie de variantes, por ejemplo, el tiempo de la actividad de aprendizaje se redujo teniendo que priorizar ciertos momentos durante la actividad de aprendizaje, el tipo de herramientas tecnológicas y los recursos digitales que hemos implementado los maestros, los padres como compañía y orientadores cercanos que necesita el estudiante y la prioridad de los ejes curriculares a tener en cuenta considerando los aspectos a cuidar en el estudiante y su entorno familiar.

Particularmente, este cambio ha tenido un doble impacto en mi desempeño profesional: en mayor parte positivo y en menor parte negativo. Positivo porque me ha permitido buscar nuevos procesos de enseñanza aprendizaje y formalizarlos con nuevos roles durante mi accionar. Entre ellos, por ejemplo, la organización del tiempo, priorizando momentos durante la actividad con la participación activa de los estudiantes. Asimismo, me recordó la importancia que tiene la expresión corporal y gestual combinada con la expresión verbal para que, a pesar de la distancia, el estudiante perciba y comprenda el alcance que le quiero brindar. Por otro lado, se ha acortado la brecha de comunicación que había con los padres de familia, ya que ahora por haberse virtualizado la educación, también se aplica el mismo mecanismo para las reuniones con los mismos y buscando horarios oportunos en común. Igualmente, se han convertido en nuestro apoyo al acompañar a sus hijos durante las clases, aunque en casos específicos, son los abuelitos quienes desempeñan dicha función. Bajo este contexto, ahora creo que los padres están priorizando la educación de sus hijos y lo consideran por encima de cualquier otra situación. También cabe mencionar, que me ha permitido actualizarme en el plano digital, ya que participo en capacitaciones o buscando información relacionada a recursos y herramientas digitales para aplicarlos durante las clases.

En cuanto al impacto negativo, el distanciamiento físico, lo considero un punto importante, sobre todo en esta época de pandemia donde varios estudiantes están perdiendo seres queridos y hay mucha tensión en casa. Motivo por el cual, estoy segura que las maestras, somos el soporte emocional que necesitan, y ahora, por la distancia solo trasmitimos emociones mediante palabras y gestos, a comparación de antes, que un abrazo adicional a las palabras eran el complemento perfecto. Otro aspecto es algunas ocasiones, la compañía del padre de familia se torna invasiva, ya que, interviene en ciertas decisiones durante la participación de su hijo en clase y esta actitud la atribuyo a que los padres tienen temor a que sus hijos se equivoquen.

En mi experiencia pedagógica diaria, primero empiezo las clases con una motivación donde nos saludamos bailando y realizamos nuestras actividades permanentes cantando y con movimiento. Luego, nuestro desarrollo de la actividad de aprendizaje lo realizamos con materiales de su entorno y otros previamente organizados. Finalmente, el cierre es el momento de la reflexión de los aprendizajes, siendo la participación de los estudiantes de manera aleatoria y total durante toda la clase. Sin embargo, he notado en algunos niños, que se distraen fácilmente y por más que realizo algunas acciones para llamar su atención, no lo logro hasta luego de un momento. En algún momento creía normal que los niños se distraigan rápido porque su capacidad de atención es muy limitada, pero buscando información psicológica, no es una regla para todos y en la práctica misma he notado que no está estandarizado el tiempo de atención, ya que son diversas circunstancias las que conllevan a esa actitud. Esta situación, me lleva a reflexionar que necesito aprender nuevas técnicas y estrategias específicas de atención para superar estos obstáculos. Todo ello, significa una valla que superar, porque mientras siga alimentándome con nuevos conocimientos podré brindar más oportunidades de aprendizajes a mis estudiantes y creceré profesionalmente.


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